LA IMPORTANCIA DE LAS PALABRAS

Bioconsciencia ha redescubierto lo que es una realidad muy antigua: el poder de las palabras que utilizamos a diario nos afecta.
Y la neurociencia actual, como contamos en nuestros cursos, lo está corroborando.

El peso de la palabra cáncer

Y ya los Mapuches, los habitantes originales entre otros lugares de Chile lo decían, según cuenta el antropólogo Ziley Mora en el siguiente texto:

“El Secreto de las Machis Mapuches.

¿Sabía Ud. que hasta hace unas cuantas décadas atrás, en la Araucanía nadie se moría de enfermedades ni a causa de ninguna de las ochenta patologías asumidas en la cobertura del AUGE?

Según una ya larga investigación del etnógrafo Ziley Mora Penrose, y que por primera vez en Santiago se va entregar en un Diplomado en medicina mapuche y en un próximo libro acerca de la “Medicina chamánica de los mapuche”, esto se debía a que en las antiguas comunidades indígenas no existía la palabra-concepto de “enfermedad”.

Según este investigador descubrió que en el antiguo Chile indígena, la gente solo se moría de tres causas: por vejez, por heridas mortales en la guerra o por brujería malévola.

Pero nadie por enfermedad.
Segun la sabiduría ancestral, la mente y sus pensamientos serían el factor central que justamente hacen enfermar a una persona, a causa de “quedar mal colocadas las palabras en el alma” (según las machis, a causa de las “malas palabras” –weda dungun- arrojadas sin conciencia y recibidas idem).

Según el citado especialista, de ahí la gran astucia y sabiduría médica ancestral estribó en no crear la palabra “enfermedad” en su vocabulario, ya que solo se recurría a la palabra kutran , “dolor” para aludirla, cuidando muy bien de no nombrar dolencias o males en su léxico cotidiano .

Lo anterior –según Mora Penrose- es muy lógico: sin la palabra no existe el concepto, y sin el concepto la mente no puede crearla o materializarla en el cuerpo.

……Al no tener un espacio lingüístico para existir y operar, la enfermedad tampoco tiene un espacio en la realidad.

….En esto consistió la magia mas poderosa de la tradición mapuche: no inventar o utilizar conceptos que dañen al ser humano.

….Según la investigación, lo que enferma son la mente y las palabras, el factor que crea o potencia los endoparásitos.
La salud se cuidaba –y se sigue cuidando- con las palabras.

Según práctica indígena hogareña, en la Araucanía aún se aconseja que nunca se debe hablar de enfermedades delante de los niños.

Esto es para no “llamarlas” y hacerlas posesionar en las frágiles mentes infantiles, las que aún no han creado en sus almas los propósitos indomables para combatir esos agentes externos que provocan la insania.

El hablar, el lenguaje según la vieja costumbre y creencia
– hoy ratificada por la ontología del lenguaje y la neurolingüística, afirma el investigador citado – comporta una fuerza creadora, plasmadora de realidad,

ya que hablar equivale a invocar,
a convocar,
a hacer venir aquello que la mente piensa y pronuncia.”

En Bioconsciencia seguimos prestando atención a las letras de muchas canciones. Encontramos algunas con mensajes que nos gustan, con ritmos que nos transmiten optimismo y alegría, encontramos canciones con letras realmente bioconscientes.

Es el caso de esta canción del grupo Atacados junto a Rosana. La canción se llama “Agárrate a la vida” y te invitamos a que la escuches, la bailes y especialmente leas la letra. Empápate de VIDA.

 

EL PODER DEL LENGUAJE

En Bioconsciencia le damos mucha importancia a la voz humana, y, como no, a las palabras.

Está demostrado que si cambiamos nuestra forma de comunicarnos, y lo hacemos de una manera positiva, vamos a cambiar nuestra forma de ver la vida, de afrontar las situaciones que tengamos que resolver y comenzaremos a percibir la realidad con mucha más positividad.

Esto es algo que está comprobado científicamente y desde Bioconsciencia lo venimos aplicando desde hace tiempo. Te invitamos a que leas el interesante artículo de María Fernandez publicado en la revista ‘Retina’ del diario ‘El Pais’, clickando en el siguiente enlace:

EL PODER DEL LENGUAJE